¿Cómo identifico una relación toxica?

Complementando el tema de las relaciones saludables, necesitamos poder identificar las relaciones toxicas. A veces, a pesar de toda nuestra voluntad por escuchar, comunicarnos y entender la posición del otro en un conflicto, sucede que dicha relación tiene un grado de toxicidad que no nos permitirá encontrar acuerdos.

Les comparto los signos de las relaciones toxicas para poder identificarlas (Readers Digest). No se olviden que muchas veces pueden ser situaciones comunes que vemos incluso validadas por nuestra cultura, pero eso no significa que no sean dañinas.

  1. Siempre estas alerta y tienes mucho cuidado con lo que dices. En esta situación, sabes que tienes que filtrar la información que compartes por miedo a la reacción de la otra persona. Muchas veces la persona es muy controladora o no acepta otros puntos de vista, entonces estas permanentemente alerta de lo que dices y haces para evitar problemas. Finalmente, estas en un constante estado de stress.
  2. Siempre están peleando. No podemos negar que existirá un nivel de desacuerdo y discusiones entre dos personas pero cuando esto se transforma en una situación constante es signo de alerta.
  3. Todo es demasiado dramático. Algunas personas con poco manejo emocional se toman las situaciones de manera demasiado personal o a veces no comunican los conflictos a tiempo escalando a niveles altamente explosivos. En estas situaciones cualquier desacuerdo se transforma en la tercera guerra mundial.
  4. Existe una sensación de propiedad. En esta situación, una de las partes considera que tiene un derecho adquirido sobre la otra y que le pertenece. Por tanto, considera que puede controlar todos tus movimientos y pensamientos. Quiere saber con quién está que hace, e incluso a veces puede inhibir tu relacionamiento con amigos o parientes si estos no son de su agrado.
  5. Se guardan y mantienen rencores. A veces las personas mantienen una especie de puntuación acerca de todos los errores y equivocaciones o incluso favores para volver a utilizarlos posteriormente. Cada vez que hay una discusión vuelven a aparecer todas las culpas y rencores previos que solo agregan malestar al problema actual.
  6. Se utilizan permanentemente las evasivas. Cada vez que se traen ciertos temas a la mesa se reciben evasivas de la otra persona. Tal vez, buscan otra actividad para hacer, dicen que no tienen tiempo o de repente les duele la cabeza. Cualquier cosa para no hablar del tema propuesto. Cuando esta situación se generaliza la comunicación se corta y se incrementan las diferencias.
  7. Existe una lucha de poder. Esta situación se va incrementado cada vez que una de las partes ejerce poder para lograr lo que quiere y la otra siente que constantemente está cediendo. Eventualmente, inician las agresiones verbales con el afán de menoscabar a la otra persona.
  8. La relación ha llegado a su fin pero me resisto a dejarla. A veces nos aferramos a situaciones que necesitan llegar a su fin porque tal vez tenemos miedo a estar solos. Es difícil pero cuando ya se ha intentado todo y parece no haber acuerdo, tal vez es mejor tomar un respiro.

Todos los signos mencionados antes pueden ser aplicados tanto a relaciones de pareja como de amigos, trabajo e incluso familia. Algunas son más difíciles que otras para manejar pero tal vez es necesario hacer un autoanálisis para entender lo que sucede y tomar decisiones.

En algunos casos es incluso necesario buscar ayuda profesional, si es así, no duden en hacerlo para beneficio de todas las partes. Por supuesto, si a estos signos le agregamos violencia física es necesario recurrir a las líneas de apoyo del Ministerio de la Mujer, ONGs como PADMA o Flora Tristán, etc.

¡El Coaching Ejecutivo no funciona!

He escuchado esta frase innumerables veces de profesionales en diversas áreas e incluso consultores de Recursos humanos. Existen muchas dudas en el mercado acerca de la efectividad de los procesos de Coaching Ejecutivo, pero indudablemente existe un beneficio ya que la industria ha crecido exponencialmente.

Claro, es necesario aclarar que con el crecimiento han aparecido una serie de programas de entrenamiento en Coaching relámpago. Conviértase en Coach en 3 días dice el anuncio, no hay nada más lejano de la realidad.

Existen una serie de organizaciones internacionales que aseguran las normas de calidad y ética para los profesionales en Coaching, programas que toman un año o dos de estudios, horas de aplicación y subsecuentes especializaciones incluyendo la de Coaching Ejecutivo.

Ahora considerando que todos los estándares están cubiertos, ¿realmente funciona o se puede demostrar la efectividad del Coaching?

No me voy a centrar en todas las objeciones en contra, más bien en el escenario que necesitamos considerar para que haya un retorno real de la inversión y los profesionales en el tema debemos saber para brindar una solución efectiva.

  • El proceso debe estar enfocado en las competencias a desarrollar y definir un objetivo específico al inicio. De esta manera se puede definir un avance y demostrar un retorno en la inversión a través de los comportamientos ligados a la mejora en el negocio.
  • Debe haber un alineamiento entre los objetivos de la empresa y el coachee, de lo contrario se podría estar trabajando en agendas separadas. Eventualmente, esta desincronización impide el logro de objetivos. En los procesos de Coaching Ejecutivo existen dos clientes: la organización y el coachee y ambos deben tener claridad en el objetivo en común. En este punto, también es necesario considerar el alineamiento del coachee con la cultura de la organización, puede suceder que en realidad estemos intentando cambiar a una persona para ajustarse a una organización y esto no es viable a largo plazo. En mediano plazo, el coachee volverá a su esencia original.
  • Es importante mantener una constante comunicación con la organización, muchas veces el Coach ejecutivo trabaja con el coachee, y con sus stakeholders para asegurar el éxito del proceso. La comunicación es indispensable para asegurar el punto anterior y mantener dicho alineamiento.
  • Es necesario que haya una perspectiva positiva del proceso, de lo contrario el proceso podría haber fracasado antes de iniciar. Si el proceso inicia con una mirada negativa del coachee, es probable que nunca cumpla las expectativas propuestas.
  • El Coaching Ejecutivo funciona mejor cuando los coachees están 100% involucrados y dispuestos a crear un cambio, por eso los resultados son mejores cuando se trabaja con altos potenciales porque están realmente comprometidos con su desarrollo. No hay nada más difícil que cambiar a una persona a la que no le interesa cambiar. Por eso es necesario asegurarse el compromiso del coachee, sin el cual el desarrollo puede ser poco o nulo.
  • Cuando el proceso recibe las herramientas y el apoyo del líder se logran los objetivos rápidamente. Así como el coachee necesita comprometerse con el proceso, también lo deben hacer el líder y la organización, de lo contrario el coachee puede estar haciendo un esfuerzo inútil, que se reflejará al recibir negativas de su entorno que no harán más que entorpecer el proceso.
  • El proceso debería durar entre 5 y 7 meses para asegurar la implantación del nuevo comportamiento. En menor tiempo, las antiguas conductas pueden volver a manifestarse y producir una regresión.

Estos son algunos de los factores a considerar para que el proceso de Coaching Ejecutivo sea efectivo. Por tanto la reunión de Alineamiento Inicial y las reuniones de feedback con Stakeholders son indispensables para definir estos parámetros que aseguraran el resultado tanto para la organización como para el coachee.

Espero que esta información sea útil tanto para nuestros compañeros Coach como para las personas que están considerando tomar los servicios. Adjunto un link con mayor información y datos acerca del Coaching Ejecutivo.

https://hbr.org/2009/01/what-can-coaches-do-for-you

 

Relaciones Interpersonales ¿Saludables?

Mantener relaciones interpersonales saludables es cada vez más difícil, a veces me pregunto qué sucede que cada vez encuentro más clientes – y me incluyo a mí misma – que tienen inconvenientes en el manejo de sus relaciones interpersonales, sea con hijos, pareja, padres e incluso compañeros de trabajo.

Lo interesante es que el manejo de relaciones interpersonales es una habilidad que se puede desarrollar y mejorar desarrollando mayor consciencia de uno mismo y de la situación.

Para esto necesitamos volver a un tema que hemos tratado antes: Manejo de expectativas. ¿Qué sucede cuando otros no cumplen mis expectativas o yo no cumplo las expectativas de los demás?*

Por ejemplo:

  • Mi pareja no hace lo que yo espero…
  • Mis hijos no tienen los resultados que yo pienso…
  • Mis padres no son quien yo creo…
  • Mi trabajo no cumple mis expectativas…
  • Mis compañeros no hacen lo que deberían…
  • Mi jefe no me entiende…

Uno de los primeros pasos para trabajar estas situaciones es la comunicación, un tema muy simple pero que puede desatar nudos en relaciones interpersonales que tienen un profundo impacto en nuestras vidas.

Les propongo tomar una de estas situaciones y proponerse tener una conversación abierta con esta personas, una conversación enfocada en escuchar las expectativas de cada uno (necesidades, objetivos, preocupaciones, ideales, etc.) en un ambiente apropiado en donde no hayan interrupciones y con total aceptación por lo que la otra persona quiere y busca.

Con estos parámetros necesitamos preparar el momento y estar seguros que la otra persona está de acuerdo.

De esta manera, iniciamos el primer paso que es entender la realidad del otro.

 

*Ojo que aquí debemos considerar que a veces podríamos estar en una relación toxica, este es un tema aparte que consideraremos más adelante.