CLARIDAD ¿DE QUE ME SIRVE?

Uno de los primeros temas que abordamos en sesiones de coaching es la claridad: ¿adónde te gustaría estar dentro de 5 años?

Una pregunta simple… ¿verdad?…Sin embargo es una de las más retantes, la mayor parte de personas no la ha considerado, pero ¿Por qué?

Considerando e investigando el tema, he encontrado que tendemos a centrarnos en el corto plazo. Consideremos los siguientes escenarios:

  • Yo, profesional, centro mí día a día en llegar al trabajo cumplir mis obligaciones y responsabilidades, llegar a los objetivos de la empresa y esperar tener un ascenso en el futuro cercano. ¿Por qué no considero que es lo que quiero para mi vida profesional? ¿Cómo necesito desarrollarme para cumplir mis objetivos?
  • Hijo, joven adolescente, centro mi día en ir y venir al colegio, hacer mis tareas, pasar los exámenes, aprobar el colegio, que mis amigos me reconozcan y pasarla bien. ¿Por qué no considero como me ayudara el aprendizaje que estoy recibiendo o experimento para poder definir que quiero hacer de mi vida?
  • Yo, padre, busco que mis hijos sean felices, tengan el mejor colegio posible, un espacio cómodo adonde vivir y cubrir todas sus necesidades. ¿Qué tanto consideramos que tipo de personas quiero criar? ¿Qué le enseño yo en el día a día con mis actitudes?
  • Yo, propietario, compro un terreno en la ladera del rio porque la vista es más bonita o porque es más fácil o barato. ¿Por qué no considero la posibilidad de una inundación?
  • El político sabe que es elegido por un puesto en un periodo definido, finalmente busca resolver las cuestiones inmediatas que le darán mayor visibilidad pero, ¿qué tanto planifica para el bien común a largo plazo? Ósea la opción entre construir un colegio vs hacer una reforma educativa que logre un impacto en el estudiante.

En la vida acelerada que llevamos actualmente es muy difícil levantar la mirada y ver más allá del horizonte. Nos centramos en lo que podemos manejar en los próximos días pero no planificamos a largo plazo. De esta manera vivimos sin considerar lo que realmente queremos. Ese es justo el paso que necesitamos tomar ahora, considerar que quieres para tu vida, que les quieres enseñar a tus hijos, como quieres que sea tu futuro, que tipo de carrera profesional quiere lograr, como quisieras que sea tu salud a futuro,

Hace años nuestros padres se preguntaban ¿Qué mundo le queremos dejar a nuestros hijos? ¿Por qué hemos dejado de considerarlo? ¿Por qué no volver a decir que sociedad, comunidad, país queremos construir?

Estas preguntas son las que van a ayudar a llegar esa claridad, empezar a dibujar el futuro en distintos planos: yo personalmente (mis intereses, mi salud, mi carrera, mi desarrollo), mi familia, mi comunidad, mis creencias, mi país.

Esta es la primera acción que les propongo: primero visualicen que buscan, definan su horizonte, que huella van a dejar en el mundo, de tal manera que no les pase la vida sin haberlo logrado… o peor, ni siquiera haberlo considerado.

¿La realización es un fin esquivo?

Hemos hablado mucho acerca de emociones, satisfacción, resiliencia pero sin embargo es bastante difícil definir qué factores realmente determinan la capacidad de una persona para realizarse y lograr sus objetivos. De la mano va el cuestionamiento de: sí estas no son habilidades innatas, ¿es posible lograrlo?…

En mi incredulidad de pensar que estamos destinados al éxito o fracaso según nuestras características decidí investigar más a fondo estos temas y he llegado a la siguiente conclusión:

El camino a la realización es arduo y difícil pero no imposible, depende de las siguientes variables que pueden ser entrenables:

 

Realización = Claridad + Determinación + Aprendizaje Continuo + Aplicación

Vamos a desglosar estas piezas teniendo en consideración que se trata de una espiral continua, a medida que se logra una mejora, se identifican nuevas oportunidades e inicia el ciclo nuevamente. Poniéndolo en otras palabras la realización es una travesía y hay que disfrutarlo paso a paso considerando que es de largo aliento.

Entonces…

  1. Claridad: ¿Cómo puedo saber que me he realizado si no estoy seguro de que significa esto para mí? Es necesario clarificar mis fortalezas y debilidades, conocer mis objetivos,  expectativas, experiencias y todo lo que implica lo que soy y lo que quiero. De tal manera que pueda saber adónde empieza mi travesía, cuales son los hitos que quiero lograr y hacia donde me dirijo.
  2. Determinación: Una vez que ya sé que quiero me puedo preguntar ¿Estoy dispuesto a lograrlo? En este momento puedo definir mi motivación y compromiso con el objetivo. Este punto es muy importante para asegurarse que estaré dispuesto a sobrepasar los miedos y dificultades que aparezcan en el camino y además identificar los puntos de apoyo que me ayudaran a sobrepasarlos.
  3. Aprendizaje Continuo: Encontrar el balance entre aprender nuevas conductas o conocimientos y aplicarlos. ¿Qué tan convencido estoy de que puedo aprender cosas nuevas? Implica estar convencidos que realmente creo que tener la capacidad para aprender y a partir de allí definir mis áreas de oportunidad y trabajar sobre ellas.
  4. Aplicación: Investigo, conozco, descubro pero, ¿Aplico estas nuevas experiencias en mi día a día? Atreverse a experimentar nuevos enfoques, aprender nuevas técnicas y llevarlas a tu actividad diaria, de tal manera que el cambio se inserte en mi conducta logrando la superación y por ende la realización.

Entonces les propongo ahondar en estos factores y trabajar en más detalles en técnicas para desarrollarlas en las próximas semanas. ¿Qué te parece?

Pasa la tormenta ¿y ahora qué?…¿Cómo podemos lograr más?

Parece que poco a poco están disminuyendo las lluvias y huaicos en el país, son menos recurrentes pero dejan detrás una población desolada y con pocas posibilidades de salir adelante sola. Son estos los momentos en los que podemos compartir con los demás y ayudar a que crezcamos como nación. Muchas veces nos quejamos del gobierno y lo que no hace, pero ¿Qué estamos haciendo nosotros por mejorar la sociedad en la que vivimos?

Por eso hoy comparto algunas ideas y tal vez nos puedan sugerir más:

  • Donar todas las cosas que tienes acumuladas en tu casa y que no usas, ¿para que apegarse a algo que ya no utilizas? Es probable que las personas que han perdido todo en sus casas, les encuentren un buen uso.
  • Dona tiempo de tus fines de semana a organizaciones que estén ayudando en la reconstrucción. Hay mucho por hacer, desde cocinar comida para la gente desplazada, sacar lodo, limpiar veredas, trasladar donaciones hasta recibirlas y clasificarlas.
  • Si tienes una habilidad que puedas compartir, tal vez puedes donar tu tiempo para enseñar o mejorar algo. Profesores, carpinteros, ingenieros, arquitectos, doctores, psicólogos, nutricionistas, cualquier tipo de profesión puede ayudar a mejorar los esfuerzos que se están haciendo actualmente.
  • Puedes concientizar a las personas alrededor tuyo de lo importante que es ayudar a los demás. De esta manera estamos aumentando la capacidad de ayuda.

Probablemente hay muchas maneras más de ayudar, ayúdanos a seguir buscando nuevas formar de hacerlo, el pueblo peruano es creativo y puede generar grandes cosas!!! Por favor recordemos que cuando la emergencia acabe es cuando más se necesitara la ayuda para reconstruir y esto no solo es labor del estado, es labor de todos.