Liderazgo – Aplicado al día a día

Determinación ¿Cómo la mantengo en momentos de duda?

Muy fácil de decir pero no tan fácil de hacer…¿quién jamás ha dudado que va poder conseguir lo que se propone? Yo creo que todos en algún momento hemos dudado, pero que diferencia a los que logran superarlo de los que no:

1. Claridad en lo que quieren, saben hacia dónde van y que quieren lograr. Como vimos la semana pasada, proyectar a futuro, reconocer quienes somos hoy y definir un plan de acción que una a ambos. Este plan de acción debe ser específico, medible alcanzable pero por sobre todas las cosas motivador. Este debe ser el eje que nos mueve hacia adelante y que además no mantiene en ruta. Tomémonos un tiempo para hacer y así empezar actuar enfocados y motivados.

2. Identificar mis motivadores, a cada persona lo mueve algo distinto, el motivo por el cual hace el esfuerzo extra. Sea cual sea, es importante tenerlo claro y para esto es necesario definir cuáles son tus prioridades. Está bien si lo haces por tu familia o por ti mismo, solamente considera el no llegar al punto de sacrificio. A veces uno hace más de lo que se puede humanamente. En resumen, define el por qué haces lo que haces.

3. Identifica tus puntos de apoyo, siempre vamos a necesitar a esa persona que te apoya, motiva, re direcciona, etc. Estas personas son necesarias para que en los momentos de necesidad nos apoyen en lo que sea necesario, un consejo, recordarte porque te metiste en esto o simplemente escucharte. Es crear esa red de apoyo potenciadora que te va a llevar a lograr tus objetivos.

Con estos 3 puntos puedes asegurar mantener la determinación. De todas maneras, de vez en cuando es necesario tomarse un respiro, si es así hazlo. Siempre uno reinicia renovado.

 

CLARIDAD ¿DE QUE ME SIRVE?

Uno de los primeros temas que abordamos en sesiones de coaching es la claridad: ¿adónde te gustaría estar dentro de 5 años?

Una pregunta simple… ¿verdad?…Sin embargo es una de las más retantes, la mayor parte de personas no la ha considerado, pero ¿Por qué?

Considerando e investigando el tema, he encontrado que tendemos a centrarnos en el corto plazo. Consideremos los siguientes escenarios:

  • Yo, profesional, centro mí día a día en llegar al trabajo cumplir mis obligaciones y responsabilidades, llegar a los objetivos de la empresa y esperar tener un ascenso en el futuro cercano. ¿Por qué no considero que es lo que quiero para mi vida profesional? ¿Cómo necesito desarrollarme para cumplir mis objetivos?
  • Hijo, joven adolescente, centro mi día en ir y venir al colegio, hacer mis tareas, pasar los exámenes, aprobar el colegio, que mis amigos me reconozcan y pasarla bien. ¿Por qué no considero como me ayudara el aprendizaje que estoy recibiendo o experimento para poder definir que quiero hacer de mi vida?
  • Yo, padre, busco que mis hijos sean felices, tengan el mejor colegio posible, un espacio cómodo adonde vivir y cubrir todas sus necesidades. ¿Qué tanto consideramos que tipo de personas quiero criar? ¿Qué le enseño yo en el día a día con mis actitudes?
  • Yo, propietario, compro un terreno en la ladera del rio porque la vista es más bonita o porque es más fácil o barato. ¿Por qué no considero la posibilidad de una inundación?
  • El político sabe que es elegido por un puesto en un periodo definido, finalmente busca resolver las cuestiones inmediatas que le darán mayor visibilidad pero, ¿qué tanto planifica para el bien común a largo plazo? Ósea la opción entre construir un colegio vs hacer una reforma educativa que logre un impacto en el estudiante.

En la vida acelerada que llevamos actualmente es muy difícil levantar la mirada y ver más allá del horizonte. Nos centramos en lo que podemos manejar en los próximos días pero no planificamos a largo plazo. De esta manera vivimos sin considerar lo que realmente queremos. Ese es justo el paso que necesitamos tomar ahora, considerar que quieres para tu vida, que les quieres enseñar a tus hijos, como quieres que sea tu futuro, que tipo de carrera profesional quiere lograr, como quisieras que sea tu salud a futuro,

Hace años nuestros padres se preguntaban ¿Qué mundo le queremos dejar a nuestros hijos? ¿Por qué hemos dejado de considerarlo? ¿Por qué no volver a decir que sociedad, comunidad, país queremos construir?

Estas preguntas son las que van a ayudar a llegar esa claridad, empezar a dibujar el futuro en distintos planos: yo personalmente (mis intereses, mi salud, mi carrera, mi desarrollo), mi familia, mi comunidad, mis creencias, mi país.

Esta es la primera acción que les propongo: primero visualicen que buscan, definan su horizonte, que huella van a dejar en el mundo, de tal manera que no les pase la vida sin haberlo logrado… o peor, ni siquiera haberlo considerado.